Vivir sin televisión

Puede parecer raro e incluso una misión imposible, pero vivir sin televisión en la “era digital” es posible.

Hoy vamos a contarte cómo lo hemos conseguido en nuestra casa, el porqué empezó todo y las ventajas que hemos encontrado.

¿Era la televisión importante en nuestras vidas?

Antes de nacer Lucía, hace ya 6 años, la televisión era imprescindible en nuestra casa y parte de nuestras vidas, sobre todo durante las comidas, antes de irnos a dormir, y los fines de semana.

No sé si pasa en tu casa, pero en la nuestra, incluso había ocasiones en las que la televisión estaba encendida y nadie la estaba viendo.

¿Por qué decidimos vivir sin televisión?

En resumen, la televisión nos quitaba mucho tiempo que podíamos haber empleado en: Conversar sin distracciones, leer, hacer deporte, estudiar, o cualquier otra afición.

Entonces algo pasó que lo iba a cambiar todo: ¡Nos ibamos a convertir en padres! Así que tomamos una de las mejores decisiones de nuestras vidas: “quitar la televisión en casa”.

Queríamos que las pantallas no fueran las protagonistas, y sobre todo, que Lucía creciera sin la necesidad de ellas.

Habíamos visto casos muy cercanos a nosotros donde el mal uso de las pantallas solo traía problemas a la familia y a la convivencia, así que no queríamos ser un caso más.

El éxito no lo teníamos asegurado, pero lo que sí teníamos claro es que había que intentarlo, que por nosotros no iba a ser, porque queríamos empezar el proyecto de nuestras vidas: Crecer Sin Pantallas.

¿Cómo lo hicimos?

La televisión desapareció de nuestra casa, y una parte del salón la convertimos en una zona de juegos, donde los niños tenían su espacio para jugar sin pantallas.

Esto ayudó a que los niños nunca tuvieran la necesidad de querer las pantallas en lugar de jugar, o de leer, o de pintar, etc.

Sin olvidar que teníamos que convertirnos en su espejo, para que vieran en nosotros el mejor ejemplo de un uso responsable de las pantallas.

Además, mucha paciencia y muchas ganas de conseguirlo, porque los niños van a demandar nuestra atención y debemos estar ahí, porque nos necesitan.

¿Merece la pena vivir sin televisión en casa?

En nuestro caso sí, y te lo recomendamos, porque disfrutamos de ventajas como:

  • A la hora de comer, a largo plazo es una gozada ver como tus hijos no necesitan de ellas para alimentarse, además de convertir las comidas en verdaderas reuniones familiares.
  • Ellos no demandan televisión porque no la tienen.
  • Le ayuda a aburrirse, a imaginar o a crear cosas para entretenerse.
  • Aman los libros y la lectura.
  • Tienes más tiempo para ti y para tu pareja, para hacer cosas, conversar, etc.

No pienses que estamos totalmente desconectados del mundo, porque algunos fines de semana vemos alguna película o una serie en el ordenador, cuando los niños ya están durmiendo.

Por lo tanto, es posible vivir sin televisión o al menos usarla menos en casa, para poder disfrutar de otros placeres de la vida.

Si te gustaria contar con planes alternativos a las pantallas, puedes descargar recursos gratuitos aquí.

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